El hipoclorito de sodio al 13% (cloro líquido industrial) sirve como un potente desinfectante y oxidante. Se utiliza para eliminar bacterias, virus y algas, oxidar contaminantes orgánicos y mantener el agua cristalina. Bidon con 20 litros / 25 kilogramos de producto
Usos principales en piscinas
Desinfección continua: Destruye los microorganismos patógenos que pueden causar enfermedades en los bañistas.
Control y prevención de algas: Evita que el agua se ponga verde y elimina las esporas de algas existentes.
Oxidación de contaminantes: Descompone el sudor, la orina, los aceites bronceadores y otros residuos orgánicos.
Supercloración (cloque de choque): Es ideal para tratamientos de choque cuando el agua está turbia, verde o presenta niveles altos de cloraminas.
Ventajas y consideraciones de uso
Acción rápida: Al no contener estabilizadores como el ácido cianúrico, actúa inmediatamente al entrar en contacto con el agua.
Sin residuos pesados: A diferencia del hipoclorito de calcio, no aumenta la dureza del agua.
Aumenta el pH: Tiene un nivel de pH muy alto (entre 13 y 14), por lo que frecuentemente requiere ser complementado con un reductor de pH como el ACIK
Sensibilidad al sol: Se degrada rápidamente con los rayos ultravioleta, por lo que su uso frecuente debe ir acompañado de la medición y ajuste manual del estabilizador.
Recomendaciones de aplicación
La dosis estándar varía, pero por lo general se recomienda una base de 50 ml por cada 1,000 litros de agua, dependiendo de la carga de bañistas y las condiciones climáticas.
Al usar concentraciones al 13%, asegúrate de diluirlo previamente en una cubeta con agua de la misma piscina y distribuirlo por los bordes. Siempre utiliza equipo de protección básico (guantes y lentes).
Para más detalles técnicos sobre el mantenimiento y pureza del agua, puedes consultar la información de proveedores especializados como guías de tratamiento del agua por expertos como Piscinas Aquarama®